Las noches pueden sentirse abrumadoras para las personas con TDAH: las tareas sin terminar, los pensamientos acelerados y las distracciones constantes suelen acumularse durante el día. Al crear una rutina simple, puedes ayudar a tu cerebro a cambiar al modo de descanso y prepararte para una noche más tranquila.
Aquí hay tres rituales nocturnos para calmar:
1. Puesta de sol digital
Apague las pantallas 1 hora antes de dormir. Reemplace el desplazamiento con lectura, escritura en diario o estiramiento ligero.
2. Nota de gratitud
Escribe 3 cosas por las que estás agradecido. Esto ayuda a cambiar el enfoque del estrés a reflexiones positivas.
3. Prepárate para mañana
Prepara la ropa, la mochila y haz una lista corta de tareas para el día siguiente. Esto reduce el caos matutino y la ansiedad.
Pequeños hábitos nocturnos pueden marcar una gran diferencia en la reducción del estrés y la mejora de la calidad del sueño. Prueba estos rituales para crear más equilibrio en tu vida diaria con TDAH.